Volver al fundamento 2

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SOLA FIDE · SOLO POR LA FE


ROMANOS 3:28

«Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley.»

Introducción


01 · ¿Es suficiente ser una buena persona y realizar buenas obras para alcanzar la salvación?

02 · ¿Las personas del Antiguo Testamento eran salvas de una manera diferente a nosotros?

03 · ¿Qué significa realmente que somos justificados solamente por la fe?

La doctrina de Sola Fide (solo por la fe), uno de los fundamentos de la Reforma protestante, afirma que somos justificados únicamente por medio de la fe en Jesucristo y no por nuestros méritos. Esta verdad no comenzó con la Reforma ni con el Nuevo Testamento. Dios siempre ha salvado a su pueblo por la fe, sobre la base de la obra redentora de Cristo.

Desarrollo


PRIMER FUNDAMENTO

1. Nuestras buenas obras no pueden salvarnos

La Biblia enseña que ningún ser humano puede alcanzar la justicia de Dios mediante sus propios esfuerzos. Aunque realicemos buenas acciones o llevemos una vida moralmente correcta, ninguna de estas cosas puede borrar nuestros pecados ni justificarnos delante de Dios (Romanos 3:20; Efesios 2:8-9).

SEGUNDO FUNDAMENTO

2. Somos declarados justos por la fe en Jesucristo

Dios declara justo al pecador que cree en Jesucristo, no por sus propios méritos, sino por la justicia de Cristo que le es atribuida. Esta verdad se conoce como imputación: nuestros pecados fueron cargados a Cristo y su justicia es acreditada a quienes creen en Él (Romanos 3:21-22; 2 Corintios 5:21).

Dios siempre ha salvado a su pueblo por la fe, mediante su pacto de gracia. Abraham fue justificado porque creyó a Dios, no por sus obras (Génesis 15:6; Romanos 4:3). Los creyentes del Antiguo Testamento eran salvos por la fe, mirando hacia el futuro, a la obra que Cristo realizaría; nosotros somos salvos por la fe, mirando hacia el pasado, a la obra que Cristo ya consumó en la cruz (Hebreos 11:13; Romanos 3:25-26).

Una misma salvación por la fe.
Una misma obra redentora.
Un solo Salvador: Jesucristo.

TERCER FUNDAMENTO

3. La verdadera fe significa confiar en Cristo

La fe salvadora no consiste simplemente en creer que Dios existe o conocer las Escrituras. Los reformadores explicaban esta fe mediante tres elementos:

A

Conocimiento

Saber en quién creemos

La fe comienza con el conocimiento del evangelio: reconocer nuestra condición pecadora y comprender que Jesucristo murió y resucitó para salvarnos (Romanos 10:17; 1 Corintios 15:3-4).

B

Convicción

Creer que el evangelio es verdadero

Significa aceptar como verdadero lo que Dios ha revelado y reconocer que Jesucristo es el único Salvador (Juan 14:6; Hechos 4:12). Sin embargo, conocer y aceptar estas verdades intelectualmente no es suficiente, pues incluso los demonios creen y tiemblan (Santiago 2:19).

C

Confianza

Descansar personalmente en Jesucristo

Consiste en abandonar toda confianza en nuestros méritos y depositar nuestra esperanza de salvación únicamente en Cristo y su obra redentora (Filipenses 3:8-9).

REFLEXIÓN FINAL

Conclusión

La salvación nunca ha dependido de los méritos humanos, sino de la obra perfecta de Jesucristo. Desde Abraham hasta nuestros días, Dios ha justificado a los pecadores por medio de la fe. No somos aceptados por Dios porque seamos buenos, sino porque Cristo es nuestro Salvador y su justicia nos es atribuida por la fe.

Esta verdad debe llenar nuestro corazón de gratitud, humildad y seguridad. No necesitamos vivir intentando ganar una salvación que Cristo ya ha obtenido para nosotros. Sin embargo, la fe verdadera no permanece sin frutos, sino que transforma nuestra manera de vivir, amar y obedecer a Dios.

PREGUNTA PARA REFLEXIONAR

¿Estamos confiando únicamente en Jesucristo para nuestra salvación, y se refleja esa fe en nuestra manera de vivir?


IGLESIA CRISTIANA PRÍNCIPE DE PAZ

Discipulado · Relación · Cuidado · Misión


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