Gálatas 1:8 (RVR1960)
“Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema.”

Introducción
La iglesia, a través de los años, ha pasado por distintas etapas. Si bien es cierto que la predicación del evangelio es una pieza fundamental en el mandato que Jesús dio a su iglesia, esta no ha estado exenta de desviaciones doctrinales.

Ya en el pasado el pueblo de Israel (el “pueblo de Dios” o la “iglesia del Señor” en el Antiguo Testamento) se había desviado hacia enseñanzas diametralmente opuestas a lo indicado por Dios mismo.

¿Puedes definir el evangelio con tus propias palabras?
¿Qué diferencias encuentras, generalmente, entre el evangelio de ahora y el del pasado?
¿Cómo afecta esta definición del evangelio a mi vida?

Es costumbre “vender” el evangelio como un “analgésico” para nuestras vidas; pero el mensaje es mucho más profundo y desafiante.

Idea central
Conocer la verdad del evangelio nos conduce por el camino correcto y nos aleja de falsas doctrinas.

Quitar o agregar algo al evangelio es menospreciar el sacrificio de Cristo en nuestras vidas.

Si el evangelio no te desafía, es probable que no sea el correcto.

Desarrollo
La mejor definición del evangelio, considerada por teólogos e historiadores como uno de los credos o fórmulas confesionales más antiguas del cristianismo, se encuentra en 1 Corintios 15:1–4. El evangelio no es una experiencia personal ni una interpretación cultural: es un hecho histórico. Por eso, como iglesia, esta debe ser la raíz de nuestra fe.

Agregar requisitos humanos al evangelio es insinuar que la cruz no fue suficiente; quitar sus demandas es diluir su poder transformador. En ambos casos, se desplaza a Cristo del centro y se menosprecia la perfección de su sacrificio.

El verdadero evangelio no está diseñado para acomodarnos, sino para transformarnos. Nos confronta con nuestra condición, nos llama al arrepentimiento y nos conduce a una vida rendida a Cristo. Si un mensaje no produce cambio, difícilmente proviene del evangelio original.

Aplicación
Comprender la verdad del evangelio nos llama a examinar lo que creemos. No todo mensaje que suena atractivo proviene de Dios. Debemos contrastar toda enseñanza con la obra perfecta de Cristo.

Vivir el evangelio verdadero implica arrepentimiento, fe y transformación. No buscamos un mensaje que nos acomode, sino uno que nos cambie, que nos lleve a rendir nuestra vida al Señorío de Cristo.

Conclusión
El evangelio es la proclamación eterna de la obra perfecta de Cristo. No puede modificarse sin perder su esencia. La iglesia está llamada a guardarlo fielmente, manteniendo a Cristo en el centro, porque solo el evangelio verdadero salva y transforma.

Reto o desafío
Examina lo que crees y lo que escuchas. Contrasta toda enseñanza con la obra de Cristo revelada en la Escritura. No aceptes un evangelio cómodo; abraza el evangelio que transforma.


Una respuesta a «No es EvangeDol, es Evangelio»

  1. Avatar de PETER SHICA RAMIREZ
    PETER SHICA RAMIREZ

    Hola esto es una prueba

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