¿Cómo llegó la Biblia
hasta nosotros?
“Entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura
es de interpretación privada, porque nunca la profecía fue traída
por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron
siendo inspirados por el Espíritu Santo.”
Introducción
Hoy podemos abrir nuestra Biblia, leerla en casa, llevarla a la
iglesia o tenerla incluso en nuestro teléfono. Pero pocas veces
nos detenemos a pensar:
Esos escritos fueron
recibidos, reconocidos, preservados y transmitidos por el pueblo de Dios
.
La Iglesia no convirtió esos libros en Palabra de Dios ni les otorgó
su autoridad;
reconoció en ellos una autoridad que ya poseían porque procedían de Dios.
Y esto tiene una implicación para nosotros: si la Iglesia no está
por encima de la Palabra,
nosotros tampoco lo estamos.
No somos nosotros quienes decidimos lo que la Biblia debe decir; nuestra responsabilidad es acercarnos a ella con humildad para comprender fielmente lo que Dios ha comunicado y vivir conforme a su Palabra.
su historia. Es aprender a valorarla, escucharla y someternos a su autoridad.
Desarrollo
Los escritos fueron reconocidos como Palabra de Dios
Cuando hablamos de cómo llegó la Biblia hasta nosotros aparece
una palabra importante:
canon.
Este término está relacionado con la idea de una caña de medir, regla o norma. Con el tiempo llegó a utilizarse para referirse a aquellos escritos reconocidos como autoridad para la fe y la vida del pueblo de Dios.
Pero debemos entender algo fundamental: la Iglesia no hizo inspirados estos escritos al reconocerlos.
Si procedían de Dios, ya poseían autoridad.
Por eso, la comunidad creyente no tenía la tarea de decidir qué escritos convertir en Palabra de Dios,
sino de reconocer aquello que Dios ya había dado.
no crea su autoridad.
Esto también nos enseña algo para nuestra vida.
La autoridad de la Biblia no depende de que nosotros estemos
de acuerdo con lo que dice.
La Palabra no se somete a nosotros; nosotros debemos someternos
a la Palabra.
Los escritos fueron preservados y transmitidos
El pueblo de Dios no solamente reconoció estos escritos, sino que también los
preservó y transmitió de generación en generación.
Fueron conservados, copiados, leídos y enseñados porque la
comunidad creyente reconocía en ellos una autoridad especial.
Así, generación tras generación, estos escritos continuaron formando parte de la vida y enseñanza del pueblo de Dios.
No todo escrito antiguo o religioso era considerado
Palabra de Dios.
Que estos documentos fueran conocidos o mencionados no significaba que fueran considerados Escritura inspirada;
además, no todo lo inspirado es necesariamente canónico.
¿Cómo llegó la Palabra hasta nosotros?
Por eso, así como generaciones anteriores tuvieron la
responsabilidad de preservar y transmitir fielmente la Palabra,
nosotros tenemos la responsabilidad de
leerla, comprenderla, enseñarla y vivirla con fidelidad.
que ha llegado a nuestras manos?
Conclusión
Dios permitió que su Palabra fuera
escrita, reconocida, preservada y transmitida
hasta llegar a nuestras manos. Pero tener la Biblia es también una responsabilidad.
que usa bien la palabra de verdad”.
No somos nosotros quienes debemos adaptar la Palabra a lo que queremos creer; somos nosotros quienes debemos permitir que
la Palabra examine, corrija y transforme nuestra manera de vivir.
La Palabra llegó hasta nuestras manos porque otros la recibieron, la preservaron y la transmitieron. Ahora nos corresponde a nosotros
conocerla, vivirla y enseñarla fielmente a la siguiente generación.
Nuestra responsabilidad es vivirla
y transmitirla fielmente.

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